La paradoja de los GIF en España: menos incendios, pero más destructivos
El análisis de la Estadística General de Incendios Forestales (EGIF) revela una alarmante tendencia estructural en España: "En el periodo 1968-2026, 4 de los 5 años con mayor superficie media quemada por cada Gran Incendio Forestal (GIF) se han producido en los últimos 5 años". Aunque la rápida intervención de los bomberos forestales ha logrado reducir drásticamente el número total de siniestros anuales respecto a las décadas de los 70 y 80, los datos demuestran que el problema ha cambiado. Existe una efectividad en apagar la mayoría de los conatos pero unos pocos incendios logran prosperar, los cuales encuentran hoy las condiciones idóneas para convertirse en emergencias masivas, ingobernables y fuera de la capacidad humana de extinción.
Este fenómeno responde principalmente al progresivo abandono rural, el cese de los aprovechamientos tradicionales y la falta de gestión forestal. Estas dinámicas han transformado el territorio en un paisaje continuo, con mucha biomasa y altamente vulnerable al estrés hídrico por la crisis climática, actuando como un polvorín sin fragmentar. La lección que nos deja el registro histórico es que la solución estructural ya no pasa por invertir únicamente en más recursos de extinción durante el verano, sino por gestionar el monte todo el año; resulta urgente crear mosaicos agroforestales resilientes, zonas prioritarias de actuación y de defensa ante posibles incendios forestales y planes de autoprotección eficaces en las zonas de interfaz urbano-forestal para mitigar el riesgo real.

Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario. En breve tu comentario aparecerá en la entrada.